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Ambulantes operan sin medidas de protección.

  • EDITORIAL
  • 6 jul 2020
  • 1 min de lectura

Este lunes el estado de Hidalgo regreso al semáforo de color naranja, lo que significa que ciertas actividades y comercios pueden reabrir sus puertas manteniendo estrictas medidas de higiene para que el numero de contagios de COVID-19 no aumente en nuestro estado.


Como se dio a conocer en días anteriores, el ayuntamiento de Pachuca dicto las medidas de reapertura de negocios, pero estas medidas no son respetadas por todos los comerciantes, sobre todo por comerciantes informales y vendedores ambulantes. Dicha negativa de los vendedores ambulantes a acatar las nuevas medidas es visible en el interior y exterior de los mercados de la ciudad, donde los comerciantes atienden a sus clientes sin uso de cubrebocas ni manteniendo la sana distancia, lo que podría representar un riesgo para los consumidores.


Esta actitud de los comerciantes ambulantes es propiciada por la nula presencia de inspectores de comercio y abasto del municipio de Pachuca, lo que permite que los comerciantes ambulantes ofrezcan sus productos sin ser cuestionados por las autoridades municipales.

La situación económica en el país es complicada para todos, desde los ciudadanos hasta los comerciantes, pero no es motivo para relajar las medidas de prevención de COVID-19, ni es momento para que el Ayuntamiento de Pachuca relaje las inspecciones en los mercados para cerciorarse que estás medidas se cumplan, ya que es responsabilidad de todos hacer cumplir estas medidas para que el regreso a las actividades no se convierta en algo riesgoso para los pachuqueños.

 
 
 

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